¿Cuál es la clásica imagen que tenemos de un cumpleaños de quince? ¿Gente vestida formal, en un ambiente de recato y casi solemnidad? ¿Con una cumpleañera de punta en blanco que sonríe de oreja a oreja una vez que ingresa al recinto? Pues bien, en este caso, el agasajado era “Mastifal”, y lo único que había en común con la imagen anterior era la sonrisa en los rostros de sus miembros sobre el escenario, cargada de notoria satisfacción, al saberse responsables de una concurrencia asombrosa para esta fecha tan especial en su carrera. Y como si fuera poco, venían cargando entre sus brazos el que es su cuarto vástago bautizado “Intermundia”, cuya fecha de nacimiento quedará para la historia como este 15 de Mayo de 2010. Pero la fiesta comenzó un tanto antes, con dos excelentes bandas teloneras.
Los primeros en arrimarse a la tarima fueron los integrantes de “Ironía”, una banda que si bien siempre estuvo ligada al hard rock – algo que fácilmente puede ser comprobado en los dos EPs que ostentan hasta el momento -, en esta oportunidad decidió unirse por momentos a las fuerzas de un tradicional heavy metal. Ésto se acentuó, sin dudas, por el trabajo realizado por sus dos guitarristas Marcelo Pinto y Yamil Latuf, quienes además de técnica aportaron más pesadez a la propuesta del quinteto. La sorpresa sin embargo vendría con el cambio de cantante que experimentaron estos muchachos, cuyo puesto es actualmente ocupado por Ruben Gauna, frontman que dejó escapar por momentos alguna forma de vocalizar similar a Ivan Sención, como en el tema “The claws of your life”. “In the middle of chaos” y “Looking for you” ayudaron a que estos cinco fueran soltándose de a poco en escena, hasta lograr capturar la atención de quienes ya se encontraban en el interior del local. ¿Y qué mejor que mantenerla que con un cover? “Holy Diver” fue una astuta opción en este sentido, a sabiendas de que se estaba frente a un público de un estilo totalmente diferente al de la banda, y que a su vez contó con una base precisa perpetrada por Mauricio Pol en bajo y Lucho Tripicchio en batería. La despedida, finalmente, de la mano de una versión rockera para “Enjoy the silence” de Depeche Mode.
Le llegaba el turno entonces al Death Metal para hacer la primera aparición de la noche. Y fue ésta dentro una veta melódica, gracias a la performance de “Eroica”, banda autodenominada como “blood metal” pero en quienes podemos adivinar una gran influencia de bandas de la talla de Children of Bodom. Fue justamente el teclado de Sebastián Nuñez quien nos fue guiando por rincones en donde la melodía se va colando entre la distorsión, en solos compartidos a la par con Santiago Camino – quien se afirmó tras el micrófono al igual que su coequiper en las teclas – y Cristian Yans, dos violeros capaces de volarle la cabeza a cualquiera. La dicotomía en las voces que inevitablemente caracteriza a Alexi Laiho fue hábilmente recreada, a la perfección deberíamos decir, por el dúo de voces podridas y dientes apretados de Nuñez y Camino; así es como se fueron sucediendo “Esferas de sentidos”, “Al filo de la muerte” y “Escapando al abismo” hasta llegar al track elegido para grabar el videoclip que ya poseen estos muchachos: “Realidad”. Todas éstas composiciones, así como las que les sucederían, son el alma de la primera producción del quinteto, “Naturaleza Muerta”, cuyo bautismo de fuego fue en esa fecha, al igual que el de su nuevo baterista Gonzalo Magalotti (ex Aleydia) quien encontró una guía fiel en el bajo de Julián Perez Oldani. Un show verdaderamente sin desperdicio, y con una recepción muy buena por parte de la audiencia.
Recuerdo que un colega, al entrevistar a los integrantes de la banda que en esta noche ostentaría sin competencia la cabeza de cartel, mencionaba un dato de color bastante interesante en la historia del heavy metal argentino: pocas bandas han llegado a su cuarto disco. Por eso es que “Intermundia” adquiere en este 2010 un significado muy especial. Es la reafirmación de lo que muchos reivindicamos como “aguante”, es decir, perseverancia. A pesar de todas las trabas, de las penas y olvidos, “Mastifal” sigue en pie como el referente número uno del Death Metal nacional. Razón por la cual este encuentro - con aires de reencuentro - resultó en un festejo comparable en emotividad al del Teatro de Colegiales en el 2006. “Desde las tinieblas” fue entonces el puntapié inicial de un show demoledor, esa característica a la que estos muchachos de la Capital nos tienen acostumbrados desde hace ya quince años. De todas formas, la premisa era la presentación de este nuevo trabajo que encontraba a la banda en la etapa más experimental de su carrera: los cortes más rockeros, con guiños a los noventa, se matizaron con la distorsión en un “Puertas y laberintos” donde el solo afiladísimo de Matías Munighini fue delineando este sonido nuevo para nuestros oídos. Un paso adelante, y un paso atrás: nos acordábamos del 2006 recién y la presentación del “Carnívora” del cual extrajeron su himno “Culto vacío radical”, momento en el cual el miembro más nuevo de la agrupación – Raúl López, ex Kaustos – tuvo la oportunidad de demostrar que está realmente a la altura de las circunstancias. Y allí estaba también Alex Martín, para marcar en las cinco cuerdas el rumbo que la base pronto había de tomar, para volverse cada vez más violenta, más visceral. “Amo de las horas”, coreado vivamente por quienes se batían en un pogo que estalló desde el primer riff y continuó hasta el final del evento, afirmó ese poder que nacía de la particular unión entre la garganta de Miguel Maciel y los dedos machacantes de Diego Conte, dos piezas fundamentales en este rompecabezas. Con un poco de rock que resultó finalmente arrollado por la hegemonía de la pudrición se desplegaría “Ojo de buey”; “Hijo del crimen”, “Tiempos violentos” y “La red” serían otras tres nuevas joyas que acrecentarían las ganas de llegar corriendo a casa para poner “Intermundia” a todo volumen. “Sol negro”, “Bajo la cruz del odio” y finalmente “En las entrañas del apocalipsis” cerrarían el telón de un espectáculo realmente impresionante... sublime y energizante, pero con la humildad de sus músicos como bandera. ¿Qué más resta decir? ¡Hasta el 14 de Agosto, gente!
Ganadora de la entrada sorteada para la fecha: Tatiana Juarez. ¡Muchas gracias por participar!
Nuestro agradecimiento a Lucía Chiarenza por extendernos dos acreditaciones de prensa para cubrir este evento, y facilitarnos una entrada para el concurso realizado.
|