Luego de varias idas y venidas, confirmaciones y reconfirmaciones, finalmente el Viernes 14 de Mayo quedó como el señalado por la productora como la fecha de un evento con una atracción que no podía pasar desapercibida. Suffocation y Napalm Death – dos puntas de lanza de la movida extrema internacional, inigualables, por cierto – compartirían escenario en ocasión del lanzamiento de sus últimas obras: “Blood Oath” y “Time Waits For No Slave” respectivamente. Una recepción cálida, como la que sólo el público latinoamericano puede brindar, tuvo lugar en esta noche en Buenos Aires, más precisamente en el barrio porteño de Flores. Para quienes fueron, un souvenir de la mano de dos fanáticos; para quienes no fueron... ¿se volverá a repetir?
Los rosarinos de Inhumation fueron los primeros en presentarse en un Teatro de Flores que estaba a punto de presenciar la unión de dos potencias extremas como lo son Napalm Death y Suffocation. Fue este uno de los primeros recitales que la banda conformada actualmente por Marcelo Lezchik en batería y voz, David Raposo en bajo y voz, Diego Barrera en guitarra y vos y finalmente Ariel Aguirre en guitarra, realizarían luego de varios años. Tengamos en consideración que la banda fue conformada a principios del 1992 en Capitán Bermudez, y se mantuvo siempre fiel a lo que marca la vieja edcuela del Grindcore – por lo que fueron una banda de apertura muy apropiada para la tropa liderada por “Barney” Greenway. Warriors fueron los segundos invitados también nacidos en el interior; en este caso encontramos a Guillermo Aguila en bajo y voz, Luis Marin en batería, Carlos Bahamonde y Pablo Rodriguez en guitarras, protgonistas de un Death Metal con acento chubutense. Interesante es el dato de que están preparándose para editar su primer disco, comenzando con el pie derecho un show que se destacó por el muy buen sonido y el nivel de las propuestas acordes con las expectativas previas. No podemos dejar de mencionar, como dato de color, la brutalidad del contenido de sus letras, lo cual en algún momento les trajo inconvenientes en su ciudad natal.
El final deathmetalero de Warriors dio paso a Inferi. La banda integrada por Tav en guitarra, Inferiblack en batería y Zygth en el bajo desplegó un black metal con matices death metaleros, voces variadas y ritmos cambiantes. Con un impecable sonido y puesta en escena, la propuesta de Inferi recordó, por momentos, al viejo Behemoth. Los black metaleros nacionales cuentan con tres obras para tener muy en cuenta: “The Call of the Dark Side”; “The Awakening Of The Black Hordes”; y “The End Of A Weak Nature”. El 10 de julio estarán teloneado a Krisium. Pocos minutos pasaron desde el final de Inferi para que subieran al escenario una de las leyendas del brutal death metal nacional: Exterminio. La banda que se formó en 1989 y que estuvo más de diez años sin presentaciones en vivo, volvió a los escenarios luego de que tomaran la decisión de separarse tras el asesinato en un caso de gatillo fácil de Javier Jorge Rojas. Presentaron “Inhuman atrocities”, su último disco grabado este año. Con voces guturales, velocidad e impecable sonido, Exterminio no tuvo inconvenientes en lograr despertar en el público una propuesta amplia. Fernando Grippo (su vocalista) se despidió presagiando lo que iba a suceder: “ahora viene lo mejor” le dijo al público que con aplausos acompañó la despedida de la banda.
En lo que va del año, el deplorable sonido en las presentaciones de varias bandas históricas de Death Metal, como Deicide, Obituary y Benediction (está última, la ex banda del cantante Barney Greenway actual Napalm Death), había abierto muchas dudas para este show. Pero la posibilidad de que el sonido arruinada la presentación de Suffocation se dispersó con el primer acorde de los neoyorkinos, padres indiscutidos de cientos de bandas en todo el mundo que desarrollan el “technical brutal death metal”, desde “Human Waste”, su primer Ep del ‘91, donde supieron mezclar los ritmos característicos del Death metal con una compleja estructura musical, aunque en su último disco, “Blood oath”, la banda retomó un tono mas Brutal dejando un poco el tecnicismo. Su reciente y primer disco en vivo, “Close Of A Chapter: Live In Quebec City”, nos había aproximado a su set en vivo, pero otra cosa es ver en escena a los comandados por Frank Mullen. El cantante parece querer dirigir los acordes matemáticos de su orquesta desenfrenada con los movimientos enfermizos de su mano izquierda. Suffocation demostró estar en un gran momento, y quedó en claro con temas de su inconmensurable “Pierced for within” como “Thrones Of Blood”, que despejaron toda duda acerca de por qué siguen en el trono de sangre del death metal desde hace 20 años. Se sucedieron durante la hora de show temas de su último disco del 2009, “Cataclysmic Purification” y “Blood oath”; de su primer LP “Effigy of the forgotten” sonó “Liege of Inveracity” (punto más alto del set); de su homónimo del 2006 “Entrails of You”; de su primer EP arrasaron con “Infecting the Crypts” y el tema que le da nombre al ya clásico”Breeding the Spawn”.
No es fácil sostenerse durante dos décadas en lo más alto de la escena extrema mundial, con tantas bandas que parecen buscar con cada lanzamiento un punto más alto en la mezcla de técnica con brutalidad. Sin embargo, la maquinaria de Suffocation dejó un precedente sentado respecto de que en este terreno no hay contrincante que pueda disputarle su trono. Pasó Suffocation, y si todo hubiese terminado ahí, nadie se hubiese enojado; pero aún faltaba más. Desde sus comienzos anarko-punk en Birmhingan a principios de la década del ’80, y con una formación totalmente distinta, Napalm Death pasó a inventarlo todo en la música extrema, y lo que no inventaron ellos, lo hicieron sus ex miembros luego de alejarse de la banda. Son los padres del Grindcore, su ex cantante Lee Dorrian pasó de estar en la banda más rápida del mundo a la más lenta, creando Cathedral, piedra angular del doom/death metal e influencia de varias ramificaciones más del gran árbol del metal. Mientras que su ex guitarrista Bill Steer formó Carcass, dando un paso más en la brutalidad sonora y lírica, originando el “goregrind” y fundando luego el death metal melódico. Y así podríamos repasar un legado tan grande, que pondría a esta banda en la cúspide del metal extremo, sin dudarlo. Recorriendo pasado y presente de Napalm hay magia por donde lo veamos.
Barney Greenway con su remera de G.B.H despotricaba contra la guerra, las religiones, la tortura y hasta nos daba consejos de autoayuda como “la paz comienza en tu mente”, todo en perfecto spanglish. Es que si algo caracteriza a Napalm Death dentro de la escena extrema es su mensaje político, característica del estilo que supieron acuñar, y que mantienen de sus comienzos anarko-punk. Sin dudas, “Suffer the Children”, “Life?”, “From Enslavement to Obliteration”, “On the Brink of Extinction” y sus increíbles artes de tapa han causado mayor impacto en todos nosotros que bandas que incursionan en líricas más fantasiosas y satánicas. De hecho, “It´s a M A N S World” del segundo disco “From Enslavement…” fue acompañada de un mini discurso de Barney sobre la libertad sexual que vino muy a tono con el debate del matrimonio gay que se está dando en estos momentos en nuestro país. El pogo se incrementaba a medida que se sucedían los clásicos, no creo que otra banda haya generado en El Teatro de Flores semejante caos en el público, una verdadera fiesta a recinto colmado, con una banda sonando ajustadísima (y por las características del estilo, creo que estuvieron al tope de sus posibilidades).
"Muchachos, no se lastimen" dijo Barney, previendo lo que se vendría con el cover de los Dead Kennedys “Nazy punk fuck off” y ya para ese momento volaron cuerpos y más de uno se quedó sin su vaso de cerveza porque todo, absolutamente todo el recinto se convirtió en una fiesta bastante particular para los desprevenidos, y absolutamente previsible para los que disfrutamos de esto: pogo incesante, mosh y caídas por doquier, pero en un marco de absoluta felicidad colectiva (sin dudas ayudó el hecho de que la fecha fuese un Viernes). Siguieron apareciendo uno tras otro clásicos como “Scum”, “You Suffer”, “Mass Appeal madness”, con la muralla sonora que solo puede generar el legendario bajista Jane Embury, único miembro que sigue en la banda desde su clásico primer disco “Scum” (cuya tapa fue dibujada por quien luego sería el cantante de Carcass Jeff Walker). En las credenciales de la productora que organizaba el evento, Volumen 4, habían transformado el logo del “Parental Advisory – Explicit Lyrics” por “Atención - Recital Histórico”, y no se equivocaron: dos de las bandas más legendarias e influyentes del metal extremo juntas en una misma noche. Por mi parte, en lo que hace a shows internacionales, el año empezó con Metallica y terminó con el último acorde de Napalm Death en el Teatro de Flores. Insuperable.
Nuestro agradecimiento a Gabriela Sisti y Ariel Vigo por facilitarnos la acreditación de prensa correspondiente para cubrir este impresionante evento.
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